Ser papá

Con esta entrada de hoy inicio una serie de posts que tienen la intención de ser algo así como un “curso de papás”. Bueno, lo llamo curso, pero realmente no es más que hablar de muchas cosas relacionadas con los bebés desde el punto de vista de un papá de un niño de 2 años y medio que aprendió sobre la marcha y que hubiera agradecido algunas indicaciones previas (o sea, yo mismo).
Evidentemente, sigo aprendiendo. Cuando ya conoces todas las respuestas con respecto a tu hijo, éste crece, cambia y se formulan nuevas preguntas que te obligan a conocer ese “nuevo” hijo, que ha sufrido un cambio y que te hace cambiar a ti también.
De este proceso de aprendizaje, que imagino acabará el día que deje de ser padre, me queda la experiencia de estos dos años y medio con él, de algunos libros que he leído, de los que estoy leyendo, de cursos que he realizado y de trabajar como enfermero en una consulta de pediatría.

A veces es díficil encontrar las palabras. En realidad ¿hay palabras para explicar ese arrobamiento, esa dulzura infinita, esa magia del amor que sentimos cuando miramos a nuestro niño? ¿Puede él, tan chiquito, encontrar las palabras que expresen lo que siente por nosotros?
Frente a la noticia de un embarazo, la gente puede reaccionar de diferentes formas. 
Como veíamos cuando hablábamos de los modos de 




