
Aunque no soy una madre autoritaria y me gusta que pactemos de manera real las normas entendiendo que los adultos tenemos que tomar decisiones a veces pero también podemos llegar a acuerdos que dejen a los niños ser dueños de su vida, tengo que confesaros que hay cosas que si le permito hacer a mi hijo y confiar en su responsabilidad y capacidad de autoregulación han dado resultado.
Como decía, no soy tigresa, ni vaca, ni nada más que una madre humana educando en libertad y responsabilidad. Posiblemente, y repasando la lista de prohibiciones de la señora Chua, no debo ser un ejemplo a seguir.
La televisión
Le dejo ver la televisión, procurando siempre que sean programas adecuados a su nivel madurativo y estando siempre presente para poder conversar con él cuando se muestra algo duro o complicado sobre lo que creo que merece la pena hablar.
La muerte, el asesinato, la maldad, la guerra, la violencia, el aborto, el maltrato y la destrucción de nuestro entorno no son cosas de las que pueda privarle conocer, pero no lo he hecho prematuramente y mientras era un niño pequeño cuidaba mucho los contenidos a los que los medios lo podían exponer.








