Una sencilla prevención de la obesidad: beber agua

Tanto para los mayores como para los pequeños, pero especialmente en ellos que están formando sus hábitos de vida saludables, existe una sencilla prevención de la obesidad: beber agua.
Por el momento, las intervenciones realizadas con la intención de prevenir la obesidad en la infancia y la adolescencia están teniendo poco éxito, debido a diversos factores.
Con respecto de las bebidas, se han realizado algunas intervenciones dedicadas a reducir el consumo de bebidas dulces y refrescos, aunque se sabe que son más eficaces las intervenciones que estimulan a hacer algo (por ejemplo, en este caso sería beber agua) que cuando se pone el acento en las prohibiciones.











