“Esto se ha hecho toda la vida y no nos ha pasado nada” (II)

Ayer hablamos un poco de una de las argumentaciones que suelen darse cuando se habla de bebés, niños, educación y crianza (tema peligroso donde los haya): la frase “esto se ha hecho toda la vida y no nos ha pasado nada“.
Esta frase parece sentenciar cualquier tema restando importancia al resto de argumentaciones y queriendo demostrar que las nuevas tendencias o estudios, que tratan de cimentar un nuevo camino en la manera de educar a nuestros hijos, parecen más bien tonterías de alguien que no tiene otra cosa que hacer.
Como considero que el saber no ocupa lugar y que, a pesar de todo, el mundo avanza y la sociedad también, me parece perfectamente lógico que el modo de interactuar con nuestros hijos avance también con los nuevos hallazgos en temas tanto de educación, de funcionamiento del cerebro, de desarrollo emocional e incluso de nutrición. Que se haya hecho siempre no significa que esté bien hecho.
Si ayer comenté tres casos en que es posible que alguien diga que “no nos ha pasado nada”, hoy traigo otros tres:










