Se toca los genitales

Muchos niños pequeños se tocan los genitales o se los frotan. Tradicionalmente los tabués sexuales saltaban y a los niños se les culpabilizaba por su natural necesidad de exploración. Lo habitual era darles un manotazo o llamarles “guarros”, por no añadir algunas premoniciones de ceguera o terribles secuelas, aunque estas se reservaban a la masturbación expresamente.
Todavía, si los niños se tocan y más si lo hace una niña, se aconseja “distraerlos” para que dejen de hacerlo. En realidad, no es necesario, pero si es conveniente explicarles que las personas tocan esa parte de sus cuerpos en la intimidad y que es más adecuado hacerlo así, especialmente si hay personas en vuestro entorno a las que incomode intesamente. Aunque siempre podemos intentar explicarle a los adultos que es un comportamiento natural y que poco a poco los niños van entendiendo la privacidad precisa. Y pronto, al observarnos, entenderán que los adultos no nos tocamos los genitales en público.


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