El colecho y el riesgo de muerte súbita del lactante
Uno de los puntos más debatidos al hablar de dormir con los bebés es el riesgo de muerte súbita. Hay quienes no están convencidos de los beneficios de compartir lecho con sus bebés, mientras que otros, a pesar de reconocer sus beneficios no lo practican por miedo a hacerle daño al bebé durante la noche.
Concretamente, la pregunta es: ¿el colecho aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante? Por empezar, hablemos de este síndrome. Sus causas concretas aún se desconocen. Se ha hablado de un posible orígen genético y de otros factores y hechos asociados a él.
Los estudios cada vez más apuntan a la nicotina como un factor relevante, por lo que evitar el tabaco durante el embarazo y no fumar cerca del niño contribuye a reducir el riesgo, así como acostarlo boca arriba, no abrigarle demasiado, evitar el exceso de ropa de cuna y según algunos estudios, también usar el chupete para dormir.
En cuanto al peligro de dormir con el bebé en la misma cama, veamos qué opinan los expertos. Hace poco comentábamos que según palabras de Rosa Jové nada menos que el 80% de los niños del mundo duerme en compañía.

Creo que acabaré dándole la razón a mi madre cuando dice que eso de las posturas para dormir a los bebés es una moda.
Al parecer, según el gerente del Servicio de Pediatría de Ávila, algunas deformidades craneales en los niños pueden producirse, entre otras causas, por dormir boca arriba. Para tal planteamiento han organizado una conferencia dirigida a los profesionales del sector, tratando el tema de las deformidades craneales en la infancia donde se abarcaran varios temas relacionados con el inconveniente de dormir boca arriba y los posibles aspectos terapéuticos.
Aunque aún no se sabe a ciencia cierta cuáles son los motivos de muerte súbita, sí está claro que hay hábitos (como que el bebé duerma boca abajo) que aumentan el riesgo.
Según un estudio reciente publicado por la revista Pediatrics el uso del chupete “reduce de forma significativa el riesgo de muerte súbita en los bebés, particularmente cuando se utiliza durante el sueño”.
Este síndrome tiene una incidencia muy baja afortunadamente, la estadística está en 1 por 1000 niños nacidos. Hoy en día es la primera causa de muerte en menores de 1 año en Occidente. Con una serie de medidas podemos prevenir esta patología que aún es desconocida para los científicos.

