
Cuando yo era bebé a mi madre le recomendaban que me pusiera a dormir boca abajo, pero claro, todavía no había evidencias de que supusiera un riesgo de muerte súbita. Dicho sea de paso, 30 años atrás la incidencia del síndrome era mucho menor.
Desde que se ha comenzado a recomendar poner a dormir a los bebés boca arriba (a principios de los ’90) ha reducido notablemente (en un 50%) el número de casos de muerte súbita del lactante (SMSL). La postura al dormir es uno de los factores relacionados con el síndrome pero no el único. El tabaquismo materno, por ejemplo, está demostrando tener una fuerte influencia, quizá mayor que la postura.
Hay evidencias científicas de que esta posición reduce el riesgo de que el bebé padezca episodios de apnea del sueño, es decir breves interrupciones de la respiración durante el sueño, dado que favorece el paso del aire.

Sabemos que es mucha la controversia que existe sobre los posibles beneficios o desventajas que puede suponer para el bebé el colecho, es decir, el dormir en la cama con sus padres. En nuestro blog hemos hablado en diversas ocasiones de las razones por las que se debería llevar a cabo esta práctica y también de los motivos por las que habría que pensárselo.





Hace no mucho tiempo la muerte súbita del lactante era un absoluto misterio.
Unos meses atrás Eva nos hablaba de un estudio realizado en Canadá que apuntaba que