feed

Muerte prenatal y neonatal

Los padres que han perdido un bebé antes de cumplir un año de edad tienden a vivir menos

0 comentarios

pareja
La muerte de un ser querido, y sobretodo de un hijo, es una de las experiencias más difíciles por las que puede pasar un ser humano. Seguramente habréis oído aquello de que cuando en una pareja que lleva muchos años juntos uno se muere, el otro muere al poco tiempo, porque no es capaz de seguir viviendo en soledad. Pues algo similar sucede al perder un hijo de pocos meses, porque los padres que han perdido un bebé antes de cumplir un año de edad tienden a vivir menos.

Investigadores del Reino Unido analizaron una muestra aleatoria de padres y madres cuyos niños sobrevivieron más allá del primer año de vida, y de padres y madres cuyo bebé falleció antes de llegar a cumplir el primer año de vida. Han encontrado que los padres y madres que pierden a su hijo durante los primeros 12 meses de vida sufren un aumento significativo del riesgo de morir ellos mismos a una edad temprana. Y que además, el efecto puede durar hasta 25 años después del fallecimiento del bebé.

No cabe duda que la pérdida de un hijo puede tener efectos devastadores en los padres, pero parece ser más acentuado en el caso de las madres. Las cifras del estudio demostraron que las madres que habían perdido un bebé eran especialmente propensas a fallecer de modo prematuro.

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí

Abortos naturales: aspectos psicológicos

2 comentarios

llorando un aborto

Cuando se pierde un embarazo, la pareja se enfrenta a uno de los momentos más difíciles. Todas esas ilusiones, ese amor ya dado, los plenes, las emociones, todo se desmorona. Las consecuencias psicológicas y emocionales de un aborto natural pueden ser muy dolorosas para ambos.

El dolor de la pérdida

El dolor de la pérdida será intenso pero variará según las espectativas de la mujer, sus ideas, y también de su carácter. Para el padre también hay mucho dolor, un dolor al que raramente se atiende, y, aunque para el hombre la pérdida no se produjera en su cuerpo, siente igualmente el haber perdido a su hijo, aunque sus reacciones suelan ser diferentes que las de la madre, siempre desde la diversidad de las personas.

La mujer, pues en ella nos centraremos inicialmente, debe afrontar el luto por el niño no nacido. La pena se mezclará con miedo y ansiedad, temor ante no poder tener más hijos, culpabilidad por pensar que pudo ser culpa de ella y una gran tristeza pensando en todo ese amor que siempre guardará para su hijo.

Aunque intentemos animarla, minimizar su pérdida o hablarle de los otros hijos que tendrá, no vale de mucho. Hay que ser capaces de reconocer ese luto, que lleva un proceso de acepctación, y que se curará cuando ella esté preparada, pero nunca negando que lo que ha pasado tiene gran importancia en su trayectoria vital.

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí

WSL Weblogs SL