
En una reciente reunión el Comité Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto de manifiesto que las complicaciones en el embarazo y el parto son la primera causa de muerte de adolescentes de entre 15 y 19 años en los países pobres y en vías de desarrollo.
Es en estos lugares donde las gestaciones tempranas suponen también un importante impacto en los sistemas de salud por los problemas sanitarios que generan. Los expertos en salud se han reunido esta semana en Ginebra, donde buscan fórmulas para frenar el elevado número de primeros embarazos en edades tempranas.
Además de las dolencias y problemas de salud derivados de la gestación y el parto adolescente (por ejemplo, un 65% de las mujeres que sufren fístula obstétrica desarrolló esta dolencia durante la adolescencia, con graves consecuencias para sus vidas), existe un fuerte vínculo entre los embarazos en edad temprana y los abortos practicados en condiciones deficientes.








