
Se ha publicado un interesante estudio según el cual fomentar el desarrollo motor temprano en los bebés, a través de experiencias motores como intentar coger cosas o manipular juguetes, favorece su sociabilidad.
Se realizó con niños de apenas tres meses de edad, quienes fueron sometidos a pruebas motrices activas, como jugar con manoplas con velcro para coger juguetes. Después de dos semanas, observaron que los niños tenían preferencia por las caras antes que por los juguetes, más que los niños que no había sometidos a estas pruebas, por lo que deducen que las experiencias motoras impulsan el desarrollo social de los pequeños. Favoreciendo, de esta forma, la comprensión del mundo que les rodea.
Lo destacable es que los hallazgos sobre el entrenamiento motriz podrían ser muy beneficioso para niños con problemas en las interacciones sociales, como los niños con autismo.





