
Se está acabando el mes de Octubre y el frío parece que ya llega para quedarse, así que acompañándole llegan los resfriados, los mocos, las bronquitis, las laringitis y en definitiva todos los “itis” que estén asociados al sistema respiratorio.
Esto hace que muchos padres busquen prevenir antes que curar y busquen soluciones antes de que aparezcan los problemas. Entonces es cuando llegan los diálogos entre padres del “a mí me funciona esto” y el “a mí me va genial con…”, entre los que se encuentra la frase: “yo leche no les doy, porque produce mocos”.
Así que cuando un niño se resfría o enferma, además de tomar las medidas pertinentes para solventar los síntomas, muchos padres dejan de dar leche a sus hijos. Otros, aún más atrevidos, no les dan aunque estén sanos, para evitar el primer moco.
La realidad es que, a día de hoy, no hay ninguna evidencia que pueda demostrar que la leche de vaca produce mocos y si no se puede demostrar que exista dicha relación se puede decir que se trata de un mito o de una leyenda urbana sin fundamento que está haciendo que muchos niños no tomen leche.





