
A me horrorizaba comer en el cole. La comida no me gustaba y era una experta en sortear la vigilancia y hasta sacar la comida escondida en los bolsillos del baby y los zapatos. Una guarrería, pero peor era el asquito que me daban algunas preparaciones. Y no era una niña que comiera mal, pero lo de comer lo que tocara, me gustara o no, y encima tener que terminarlo, era superior a mis fuerzas.
Sin embargo hay niños a los que les gusta y sus padres afirman que comen mejor en el cole que en casa. La verdad es que no lo entiendo, pienso que quizá la presión, más o menos disimulada del entorno, será la responsable. Tampoco va a ser siempre que en casa no cocinen bien.
En realidad lo que me planteo en este tema es si comer en el cole es educativo y sirve para aprender a comer.


