Bob el constructor nos propone un juego de albañilería que me ha encantado. Con él, los niños mayores de tres años, pueden construir un edificio usando los elementos reales que se utilizan para hacerlo.
Los polvos preparados se mezclan con agua y disponemos de un verdadero cemento con el que ir uniendo los ladrillos ayudados con la paleta. Poco a poco se van poniendo las hileras de ladrillos hasta construir el edificio deseado. Y además, si se quiere rectificar o hacer uno nuevo solamente hay que meter el edificio en agua para que los ladrillos vuelvan a separarse para empezar de nuevo.

