
Un estudio reciente viene a confirmar lo que ya se suponía, pues estaba demostrado con el resto de personas adultas. Cuando las embarazadas que tienen perro hacen más ejercicio, se mueven más, lo cual sería beneficioso para su salud.
Ya que cualquier ejercicio suave es adecuado para realizar durante el embarazo, moverse junto al perro, sacarlo a pasear, ir detrás de él… serían actividades físicas que realizan en mayor grado las personas que tienen un perro como mascota.
Según el estudio publicado en la revista “PLoS One”, si tomamos como base la recomendación de 30 minutos diarios de ejercicio, las embarazadas con perro lo cumplen en un 50% más que las mujeres que no tienen mascota.
Dados los beneficios de esta práctica sobre la salud, los investigadores proponen incluir esta forma de paseo en compañía como estrategia para mejorar los hábitos de las gestantes.








