Establecer un vínculo afectivo con el bebé a través de masajes, caricias, besos y abrazos es esencial para su desarrollo.
Comunicarnos con el bebé a través del tacto, y también de las miradas, crea una conexión muy sólida entre la madre/el padre y el bebé, una unión que contribuirá en su desarrollo futuro y en el modo en el que el bebé vaya a relacionarse con los demás.
A través de los masajes y las caricias el bebé va tomando conciencia de su propio cuerpo, lo cual es fundamental para su desarrollo físico pero también para su desarrollo cognitivo y emocional, ya que entre otras cosas ayuda en el desarrollo del lenguaje, a construir su autoestima y a interactuar con las personas.
Hay quienes creen que por exceso de mimos los niños saldrán demasiado malcriados, pero realmente eso me parece una bobada. Cuando se trata de demostraciones de amor de los padres hacia los hijos nada es demasiado, no hay medidas válidas. No hay nada negativo en la abundancia de mimos, sino todo lo contrario.


Ya hemos hablado en varias oportunidades de los beneficios del masaje infantil. Una práctica que actualmente se le ha dado la importancia que merece como estimulante del desarrollo infantil, tanto en el aspecto sensorial como en el afectivo.
En varias ocasiones hemos hablado en Bebés y más los enormes beneficios que proporciona el masaje infantil, se activa la circulación sanguínea del bebé, permiten un refuerzo en el sistema inmunitario, fortalecen sus músculos, etc. Es difícil, pero también se dan algunos casos en los que al bebé no le gusta el masaje y se resiste a su práctica.
Cuando estamos embarazadas, especialmente en los últimos meses, sabemos lo molestos que pueden resultar los dolores de espalda y lumbares provocados por el peso de la tripa.
Es mucha la información que nos indica los beneficios que se adquieren al realizar un masaje perineal, gracias a este masaje se consigue una mayor elasticidad que servirá para que cuando llegue el feliz acontecimiento, se pueda evitar la episiotomía y diversos problemas originados tras el parto.