
Habiba y la pequeña Alma siguen separadas. Pero se que no será por mucho tiempo, mi corazón me lo dice, mi esperanza en la fuerza de las personas unidas. ¡Todos somos Habiba!
Voy a hacer un repaso por todo lo sucedido desde nuestra anterior entrada, pues, contra el farallón de la insensibilidad, se han unido madres y padres, médicos y miles de personas en todo el mundo que les están dado su apoyo.
La lactancia prohibida
Y si, es cierto, la lactancia les está prohibida, scuando estaba en el centro para madres es su palabra contra los que afirman lo contrario. Pero os demostraré que mienten también en esto, que pusieron toda clase de trabas para que dejara de darle el pecho a demanda y que durmiera con ella en la misma cama, como tantas y tantas madres hacemos felices.
Hace un par de días Habiba fue a ver a su pequeña al centro donde está internada. Cuando la niña se abrazó a su mamá, de la que, sin poder entenderlo, ha sido traumáticamente separada, fue a tomar su pecho, les gritaron que no podían hacer eso.
La lactancia está prohibida para los niños en centros de acogida, aunque se sepa que sus madres nunca los maltrataron, y que la lactancia es una forma maravillosa de recuperar el sano vínculo emocional que, en este caso, no estaba dañado hasta que las separaron. Si Alma recibiera biberón y la apartaran de su madre igualmente sería espantoso el sufrimiento de ambas, ni que decirlo. Pero el hecho indudable es que hoy se le prohibe amamantar a su hija, y, como muestran los informes, se impedía la lactancia a demanda en el centro de acogida para madres.







