
Vamos a hablar hoy de como buscar ayudas para las jóvenes y adolescentes embarazadas, una situación que muchas madres tienen que enfrentar y, además, a veces lo hacen en solitario. Un embarazado no planificado es una situación dificil de asumir, pero lo es más si la madre se encuentra sola o sin recursos personales, económicos y de apoyos para poder ocuparse de salir adelante.
La negación primero, el miedo, el enfado, todo es normal, pero, al final, es preciso tomar una decisión y es una decisión importantísima, algo que no se puede tomar llevadas por la confusión, el pánico o la sensación de abandono. Se trata de una decisión que cambiará nuestro futuro y que es vital también para el hijo que tendríamos. Por eso, antes de hacer nada, hay que serenarse, buscar buenos consejos, apoyarnos en la familia y organizar nuestras ideas, buscando, sobre todo, recursos para poder decidir con libertad y responsabilidad, sin cerrar los ojos, pero también sin cerrarnos puertas.
Cuando una adolescente o una mujer muy joven se queda embarazada sin haberlo planificado ni tener recursos propios hay un momento en el que , si decide seguir adelante y dar la vida a su hijo, va a enfrentarse a la incertidumbre económica y a la lógica preocupación por su futuro y el del niño.
Si su familia o su entorno más cercano no pueden o no quieren darle todo el apoyo y la ayuda material que necesita, o, simplemente, si quiere hacerse cargo de sostener ecómicamente a su hijito por ella misma o con la ayuda de su pareja, que puede que también sea muy joven y sin trabajo, la situación se complica. Y si nadie la apoya o está completamente sola, todavía va a ser más vulnerable y sentir desesperación al no ver salida.
En esos casos va a necesitar ayudas económicas o recursos materiales para seguir adelante con el embarazo si es su decisión.





Hace unos dias hablabamos, y sin duda ha dado para mucho y dará, del programa Madres Adolescentes. Uno de los temas que creo que peor se trataron fue el concepto de lactancia a demanda y creo indispensable aclararlo.
Como si no tuvieramos bastante con las “Supernanny” y las “Madres Adolescentes”. Lo único que nos falta es “Terapia de choque”. Ya el mismo nombre da escalofrios. Sobre todo si nos enteramos que sería el título de un programa sobre salud emocional. 
