
Hoy en día podemos encontrar juguetes de lo más sofisticados pero el caballito de madera es uno de los juguetes favoritos por los niños que conserva el encanto de lo artesanal.
El éxito del caballito de madera radica en la sencillez. Es un juguete que nunca pasará de moda y que mantiene viva la ilusión de los pequeños. El movimiento rítmico del balancín les encanta y les permite imaginarse que galopan o pasean montados en su caballo. Además de ser un precioso objeto decorativo para la habitación infantil, fomenta la creatividad y favorece el desarrollo muscular.
Lo más entrañable de este caballito de madera que os enseño arriba es que es una pieza única fabricada en manera artesanal desde 1965 por Eduard Bosch, un abuelo de 87 años de Vallgorguina, pequeña población cercana al Montseny. El hombre mantiene intacto su oficio gracias al cual han disfrutado muchos niños, entre ellos, sus hijos, nietos y bisnietos.








