
Algunos padres lo ven como un exceso de control, pero están surgiendo nuevos dispositivos que nos permiten tener ubicados a los peques como es Pikavú, un localizador GPS que acaba de ser presentado en todo el mundo.
El equipo y su funcionamiento es muy simple. Consiste en un reloj GPS que lleva puesto el niño y un receptor portátil con pantalla táctil y con mapas de todo el mundo para los padres, tutores o profesores que quieran tener localizado al pequeño.
El reloj es ligero, resistente al agua y a los golpes y tiene un cierre de seguridad para que el niño, y en teoría nadie, no se lo puedan quitar. Su batería dura tres días y medio o cuatro días y medio en modo ahorro. Ambos dispositivos se comunican sin límite de distancia dado que se basan en el posicionamiento por satélite, por lo que no importa lo lejos que esté el pequeño.


