
Cuando mi hijo fue creciendo y llegó el verano, hacia los diez meses, me encontré con que podía hacer un uso nuevo para mi de leche materna. Me sobraba incluso entonces y me puse ha investigar como poder ofrecerle un helado más sano que el comercial y, de paso, usar este excedente que me sacaba en el trabajo y que luego él no quería tomarse en vaso. Y comencé a darle helados de leche materna caseros.
La leche materna se puede conservar congelada sin que pierda la mayoría de sus propiedades. Si la calentamos en exceso o si la metemos en el micro, muchas de las substancias protectoras vivas pierden su poder, por lo que, si congelamos la leche hay que tener eso en cuenta al descongelarla.
Sin embargo, con helados hechos al momento la leche conserva sus cualidades nutricionales y con mis recetas caseras de helado de leche materna no tenemos más que mezclarla con los ingredientes que deseemos.




