
¿Os habeis planteado alguna vez si lactancia y lenguaje tienen alguna relación? A simple vista parece que no, pero nada más lejos de la realidad ya que la lactancia materna es muy importante para un óptimo desarrollo del lenguaje.
¿Cuál es la razón? Es muy simple: al pronunciar los distintos fonemas (es decir, los sonidos del habla) entran en participación distintas estructuras de nuestra cara, como son la lengua, los labios o el paladar, entre otros. Y para que se pronuncien adecuadamente, estos órganos deben tener un adecuado tono muscular y una correcta posición anatómica.
Por otro lado, estas mismas estructuras orofaciales son las mismas que se emplean durante la succión y la deglución, movimientos que realiza el bebé durante el periodo de lactancia. Cada vez que nuestro pequeño es amamantado, comienzan a realizarse una serie de movimientos musculares que precisan una gran coordinación.









