
Hace pocos días ha sido presentado Juan, el primer bebé del mundo nacido hace cinco meses gracias a Embryoscope, un nuevo método que se presenta como el futuro de la fecundación in vitro, gracias al cual aumentan un 20 por ciento las posibilidades de embarazo mediante esta técnica.
Sus padres habían sido diagnosticados de infertilidad primaria de origen desconocido y tras someterse a tres inseminaciones artificiales sin éxito decidieron probar con la fecundación in vitro en el IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad), donde se había empezado a trabajar con Embryoscope.
Es un incubador que permite observar en todo momento, como si fuera un cine, el momento exacto de división y el consumo de oxígeno del embrión, dos variables necesarias para determinar cuál de ellos es el más viable para garantizar el éxito de la fecundación. La gran ventaja del método es que, a diferencia del tradicional, no hay necesidad de manipular los embriones y exponerlos a los cambios de luz y temperatura que podrían alterar su desarrollo.




A finales del año pasado os hablamos de la nueva técnica de conservación de óvulos que empezó a desarrollar el Instituto Valenciano de Infertilidad,