El bebé explorador

Desde que empieza a tomar noción del mundo que le rodea, el niño siente la necesidad de tocarlo todo. El bebé empieza a gatear y a desplazarse por sí mismo y necesita explorar para participar de muchas y variadas experiencias dentro de su ambiente que le permitirán construir estructuras cognitivas y desarrollar su creatividad. Se convierte en un bebé explorador.
Tocar, descubrir y sorprenderse son procesos característicos de lo que se conoce como investigación natural. El niño investiga en mayor parte a través de sus manos y es por eso que nos parece que sienten la necesidad de tocarlo todo. Las manos son su primer contacto con los objetos, tanto para tocarlos o cogerlos como para llevárselos a la boca, chuparlos, babearlos e incluso morderlos.
Explorar se traduce en que el bebé gatea o camina por la casa, el parque o el jardín buscando “tesoros por descubrir”. Bien pueden ser los adornos encima de una mesa, nuestra más preciada colección de revistas o plantas, así como artículos más peligrosos como medicamentos o productos de limpieza.






Según un estudio publicado en los 



