
Está claro que a estas alturas de la vida pocas cosas hay que puedan sorprendernos, así que no diré que me parece extraña, novedosa o sorprendente esta noticia sino que, de hecho, me extraña que no haya más madres que hayan tratado de hacer negocio con su leche.
El caso es que estos días se ha hecho pública la noticia de una mujer inglesa, Toni Ebdon, que al ver que estaba empezando a almacenar su leche, decidió venderla por internet.
Al parecer esta mujer tuvo que empezar a usar un sacaleches para aliviar las molestias que le generaba un exceso de producción y, ante el comentario de un amigo, que le dijo algo así como “pareces una central lechera”, a Toni se le ocurrió que podía vender el excedente a otras personas.








