¿Dejamos a los niños ser niños?

Hace un tiempo Mamá de Lola ilustró esta escena de una niña vestida “de domingo” en el parque pidiendo permiso a su madre para jugar (y mancharse) con los otros niños que recibe como respuesta un “sólo si no te manchas”.
Osho, en un magnífico libro titulado El libro del niño (que estoy leyendo estos días), explica una situación parecida:
“La madre estaba preparando a Pedrito para ir a una fiesta. Cuando acabó de peinarle y colocarle el cuello de la camisa le dijo: – ¡Ahora vete, hijo! Diviértete… ¡y pórtate bien!
– ¡Por favor, mamá! – dijo Pedro -. ¡Antes de que me vaya decídete por una de las dos!”Estas dos situaciones me hacen preguntarme hasta qué punto dejamos a los niños ser niños.










