
Aunque ya en los antiguos mitos encontremos el precedente de a incubadora, este dispositivo que se utiliza en neonatología para ayudar a desarrollarse a los bebés prematuros surgió hace relativamente poco tiempo.
Antes del siglo XIX no existía ningún modo de atender al bebé prematuro, aparte de que estuviera en compañía de su madre, piel con piel en una suerte de “método canguro” como también parecen sugerir otros mitos clásicos.
Pero los primeros en investigar descubrimientos tecnológicos para dar soporte a los bebés prematuros que frecuentemente morían al no superar los primeros días de vida fueron matronas y obstetras franceses en el siglo XIX. Para ello se basaron enlos dispositivos que se empleaban para los pollos.




Siempre impresiona ver a un bebé dentro de una incubadora, y más aún si es tu propio hijo. Pero intentemos entender un poco cómo funcionan y qué cuidados proporcionan. 