
¿Os ha pasado que vuestro/a hijo/a ya no quiere los cuentos que tiene en casa porque ya no le aportan nada nuevo? Pues no hace falta gastarse un dineral en libros siempre que pase esto porque no es difícil tener un cuentacuentos en casa.
Y es que, muchos de nosotros tenemos por nuestras venas sangre de cuentacuentos, pero cuando nos dice el pequeño que quiere un cuento, nos limitamos a leer aquellos que están desde hace tiempo en las estanterías de la casa. Esto no hace otra cosa que el entusiasmo y el interés vaya decayendo por parte del niño y por parte del adulto.
La razón de que esto ocurra es porque nos faltan recursos para poder crear nosotros historias nuevas para lograr llamar así la atención de nuestros hijos. Hoy vamos a ver qué cosas podemos hacer para elaborar nuestras propias historias.





Tove Jansson