
Hemos hablado de las razones biológicas que, por el proceso de hominización que conlleva el aumento del perímetro craneal y la posición bípeda, nuestras crías nacen completamente indefensas y dependerán absolutamente de su madre para sobrevivir.
Además, para permitir el nacimiento en esas condiciones, nuestras crías nacen pronto comparativamente, como si la Naturaleza encontrara esa solución para conseguir que esas grandes cabezas puedan salir por esa pelvis de bípedo. Esto condiciona que los bebés humanos nazcan prematuramente en comparación con otras especies similares, es decir, menos desarrollados en muchos aspectos, desarrollando una heterocronía, como explicaré a continuación.
Veremos con más detalle algunas circunstancias ligadas a esto y que nos hacen aplicar la paleontología y lo que sabemos de la evolución humana al entendimiento de nuestros hijos en su infancia.
Heterocronía en el bebé sapiens sapiens
Esto se conoce como heterocronía y se trata de este proceso biológico descrito en muchas especies: supone un cambio en los tiempos de desarrollo. La heterocronía solo puede ser descrita en comparación a otras especies pertenecientes a la misma rama o, más claramente, a lo que se determina como su desarrollo básico ancestral.








