El uso del chupete: ventajas e inconvenientes

He estado leyendo un artículo excelente realizado por dos doctores brasileños, Silvia Diez Castilho y Marco Antonio Mendes Rocha, publicado recientemente. Es un trabajo sobre la historia del uso del chupete que tiene como objetivo, revisando libros de Historia y artículos médicos actualizados, ofrecer una visión completa del uso de los chupetes y de sus ventajas e inconvenientes, reforzando sus conclusiones con numerosos trabajos científicos.
Consideran que existen, como de hecho es cierto, evidencias de que los chupetes o sus precursores, fueron usados desde al menos el Neolítico para ayudar a calmar a los bebés. Se utilizaban telas que envolvían algún alimento y otros utensilios de materiales que si han podido resistir el paso de los milenios.
El chupete se usaba para estimular la succión, ayudar a coordinarla y para anticipar el uso de la alimentación complementaria en bebés que todavía no podían comer alimentos sólidos.





Y es que eso de resistirse a las pasiones no le venía de familia. Su madre, Pasifae, había concebido tal pasión alocada por un toro, que llegó a tener un hijo con él, un hijo que tenía cuerpo de hombre y cabeza de toro y que era una bestia peligrosa y comedora de hombres. Al Minotauro estaba ligado el destino de Ariadna.
Casandra, hija de Priámo y Hécuba, hermana por tanto de Héctor y Paris, princesa de Troya, es una de ellas. Hermosa, encendió el deseo del dios Apolo, que para convencerla para que lo amase, le ofreció el don que ella pidiera. La muchacha, coqueta y soñadora, pero ambiciosa de sabiduría, pidió un don precioso, el más poderoso que a Apolo se le podía pedir: la profecía. El dios cedió y desde entonces Casandra sería capaz de conocer el futuro sin error.


