Mi "kit" de supervivencia higiénica

Cuando tienes un bebé te terminas dando cuenta que hasta salir a la calle puede ser muy complicado, sobre todo si cada vez tienes que preparar todo lo necesario. Tener siempre preparado un “kit” básico de supervivencia higiénica te puede ayudar mucho. Si está todo preparado con antelación tendrás solamente que meterlo en el bolso y no ponerte a pensar y a rebuscar las cosas que te van a poder hacer falta.
Solemos tener una gran bolsa con cambiador pero no siempre es práctico acarrear con ella. Por eso los pequeños “kits” con lo más imprescindible pueden salvarnos de más de un apuro y sobre todo de andar metiendo y sacando cosas. Cuando por fin nos hemos conseguido duchar y tener al niño comido y cambiado andar por la casa buscando los pañales y las toallitas pueden descolocarnos, el niño en el cochecito empezar a llorar aburrido y nosotros desesperarnos si no encontramos algo.
Para mi las bolsas ideales para tener estos útiles imprescindibles preparados eran esas de tela de algodón el las que suelen venir los zapatos buenos y las nueces de lavado, pero las has de muchos tipos y orígenes. Son lavables, pequeñas y flexibles, y tienen el tamaño ideal. Solía tener cuatro o cinco preparadas en un cajon del recibidor y nunca me faltaban a la hora de salir. También tenía una en el coche siempre preparada.









