
Los efectos negativos de la deficiencia de hierro en el desarrollo de las personas han sido sujeto de investigación durante las últimas décadas, y especialmente se han estudiado los efectos de la deficiencia de hierro que ocurre desde la edad fetal hasta el destete.
Aunque el hecho de que se hagan investigaciones principalmente en animales y que incidan diversos factores medioambientales en los resultados complica la interpretación de los mismos en los seres humanos.
Sí parece claro que la deficiencia de hierro durante la infancia afectaría negativamente el desarrollo, debido a mecanismos fisiológicos diversos y a un fenómeno denominado “aislamiento funcional”, que se refiere a una variedad de comportamientos exhibidos por los lactantes deficientes en hierro y con anemia (por ejemplo son más temerosos, cautelosos, dubitativos…), todo lo cual puede contribuir a su menor desarrollo.
La interacción entre los factores nutricionales y ambientales puede dificultar la interpretación de los resultados de los estudios en seres humanos, ya que los lactantes más comúnmente afectados por las deficiencias de hierro provienen, generalmente, de clases socioeconómicas más bajas.






Un nuevo estudio respalda los beneficios que la lactancia materna, en este caso a nivel nutricional.
En algunas ocasiones podemos conocer noticias que nos sorprenden, como esta, una empresa norteamericana y una cooperativa mexicana de café del estado de Chiapas (México) han tenido una “brillante idea”, proporcionar a los niños suplementos nutricionales de ácido fólico y hierro con café.