Un estudio muy revelador nos alarma ante la posibilidad de que en los países donde las madres pasan hambre durante el embarazo (especialmente durante el primer trimestre) corra el riesgo de elevarse la cantidad de adictos.
La investigación realizada en el Bouman Mental Health Care de Rótterdam ha sido publicada en Addiction Journal y es, de hecho, la primera que estudia en humanos la relación entre la exposición prenatal al hambre y las adicciones.
Los científicos compararon los datos de hombres y mujeres nacidos en Holanda entre octubre de 1944 y mayo de 1945, en la época de la “hambruna invernal”, que se produjo cuando las autoridades alemanas impusieron el embargo total a los Países Bajos.
En esos meses las condiciones alimenticias de la población eran lamentables, consumían un promedio diario de menos de 1.400 calorías e incluso algunos meses por debajo de las 1.000 calorías.


