
A menudo os traemos noticias sobre bebés prematuros y cómo han conseguido salir adelante a pesar de faltarles muchas semanas para nacer. Ese ha sido el caso de unos gemelos británicos nacidos a las 26 semanas de gestación.
Willow y Stanley nacieron tan pequeños que según cuentan les cabía el brazo en el anillo de bodas del padre. Pesaron 900 gramos, pasaron grandes complicaciones repiratorias y sobrevivieron a duras penas, pero luego de permanecer 143 días en el hospital finalmente han podido irse a casa.
Cada vez son más los bebés que nacen extremadamente prematuros, hemos conocido bebés que con apenas 22 semanas han logrado sobrevivir. También son cada vez más los que gracias a los avances terapéuticos logran recuperarse, aunque muchos quedan con secuelas.







