
Por desgracia, los accidentes caseros son muy frecuentes y graves, incluso se cuentan como la primera causa de mortalidad infantil en algunos lugares. Por ello es tan importante tomar las precauciones que estén a nuestro alcance para minimizar los riesgos. Las quemaduras son uno de los accidentes más habituales, y en la infancia, en niños menores de 4 años, suelen producirse en la cara.
La mayoría de las quemaduras en niños pequeños se produce por medio de líquidos calientes. Ningún rincón de la casa está exento de riesgos, pero sobre todo habremos de llevar cuidado en la cocina. Aquí las quemaduras se producen al volcar sartenes u ollas con líquidos calientes, situados sobre el fuego o la vitrocerámica. También el baño con agua excesivamente caliente es otro riesgo importante.
Los fuegos sin protección como los de chimeneas, estufas o braseros pueden producir quemaduras por llama directa. El máximo peligro llega cuando el fuego se hace incontrolable y se produce un incendio en la casa, lo cual muchas veces es debido a que juegan con un encendedor o cerillas. Los mecheros son especialmente peligrosos para los pequeños.
Veamos algunas medidas que nos pueden ayudar a evitar las quemaduras de los niños en casa:
- Cuando sea posible, es preferible que los niños pequeños estén fuera de la cocina mientras se prepara la comida.

