Hipertensión infantil y televisión

Uno de los cambios más importantes en el tiempo de ocio de los niños y niñas durante las últimas décadas ha sido sin duda el del sedentarismo ante televisión, ordenador o vídeojuegos. Ello repercute directamente en la salud de los pequeños (y de los mayores), con consecuencias como la obesidad o la hipertensión al pasar demasiado tiempo ante las pantallas.
Un estudio científico relaciona de manera directa la tensión arterial alta con el número de horas que los niños pasaban frente al televisor o al ordenador. La investigación se llevó a cabo con los datos de 111 niños de 3 a 8 años de edad. Resultan unas conclusiones lógicas, asociadas al sedentarismo y el consumo de comida no demasiado apropiada entre horas, algo muy frecuente en esas horas frente a la pantalla.
Así que tenemos algo que sumar a los efectos negativos de ver demasiada televisión. Cambios emocionales, miedos y temores, disminución de la capacidad para sociabilizar, riesgo de obesidad, trastornos oculares, trastornos del sueño, riesgo de asma, malos hábitos de consumo…











