Un estudio elaborado por investigadores norteamericanos nos informa sobre la relación existente entre el nivel intelectual de los niños y los castigos físicos que se le puedan proferir. Al parecer, los niños que presentan un mayor grado de intelectualidad adquirida a través de los libros o los juegos educativos, tienen padres que raramente utilizan el castigo físico.
El estudio también sugiere que la frecuencia con la que unos padres castigan físicamente a sus hijos, puede determinar el grado intelectual que el pequeño adquiera.
Para llegar a esta conclusión, se utilizaron los datos pertenecientes a 800 niños, entre estos datos se encontraban aspectos como la religión que procesaban, la economía familiar, la edad del niño y de la madre e incluso el número de castigos que los niños sufrían por los padres.

Cuando el bebé se encuentra en el vientre materno, disfruta de las sensaciones que desde su interior percibe, cuando sus sentidos ya se han desarrollado, responde a los estímulos que papá y mamá le proporcionan, a sus palabras amor, a sus masajes, a la música que escucha, etc.