
Según datos de la American Academy of Pediatrics, los niños estadounidenses ven alrededor de 40.000 anuncios comerciales en televisión al año, unas cifras que no difieren mucho del resto de países desarrollados. La mayoría de ellos son de ‘snacks’, aperitivos o tentempiés altos en calorías y cereales azucarados, que son poco saludables.
Diversas investigaciones han demostrado que estos anuncios propician que los niños pidan más comida basura, algo que puede contribuir al hecho de que alrededor de un tercio de los niños de Estados Unidos sean considerados con sobrepeso o con obesidad.
Esta es una tasa se ha triplicado en las últimas tres décadas y que se aproxima a los datos del resto de países desarrollados, incluso con datos preocupantes como el de que la obesidad infantil ya afecta a los bebés.









