
El invierno, que parece que este año ha sido muy benévolo, sigue siendo una época del año en la que, por el frío y menor duración del día, nos plantea algunos retos especiales para realizar actividades con los niños en los meses invernales, pero, a la vez, nos ofrece posibilidades que merece la pena aprovechar.
Primero, puesto que el salir a disfrutar en espacios abiertos y jugar es fundamental para el desarollo físico y la salud de los niños, vamos a hablar de actividades que podemos hacer al aire libre.
Ir a la nieve
Es un clásico del invierno: ir a la nieve. Bien abrigados, con calzado adecuado y ropa que no cale, la nieve es un elemento del que niños y mayores podemos disfrutar muchísimo. Cuando en nuestra ciudad no es habitual que nieve siempre podemos programar una salida a la montaña más cercana y pasar el día.
En la nieve vamos a jugar a tirarnos bolas, hacer el angel, caminar, revolcarnos, tirarnos con un trineo por una suave ladera y, por supuesto, hacer un muñeco con su nariz de zanahoria. No os olvidéis llevar una pala, un termo con bebida caliente y una muda de ropa para la vuelta. Será una experiencia maravillosa.



Una alimentación sana es fundamental para una buena salud, y, en invierno, es la base de un sistema inmunológico preparado para hacer frente a los virus que van a visitarnos.





