Se acerca el periodo vacacional de los niños y hasta que los padres obtengan las ansiadas vacaciones, hay un periodo en el que puede ser necesario llevar al niño a una escuela de verano. No se trata de una escuela corriente, en ella se realizan todo tipo de actividades que pretenden educar, enseñar cosas nuevas, entretener y divertir a los niños. Esta posibilidad la abre el ayuntamiento de cada localidad para que los padres que trabajan y no pueden dejar el niño con algún familiar.
Existe un problema, la demanda de este servicio es enorme y las plazas son escasas (como sucede con colegios y guarderías), en el caso de nuestra localidad, los padres debemos aportar todo tipo de documentación, nómina, libro de familia, carné de identidad, etc., de todos los niños inscritos se realiza una selección donde son favorecidos los hijos de quienes tienen menos recursos, inmigrantes o niños con alguna enfermedad.
Total que de unas 600 o 700 inscripciones, tan sólo 40 o 50 niños y familias disfrutarán de la escuela de verano. Puede ser que el modo en el que realizan la selección de los niños sea adecuado, pero las plazas son muy escasas. ¿Por qué no disponen de más?, la razón es sencilla, se trata de una actividad subvencionada en la que los niños por unos 40 euros al mes, obtienen uniformes y salidas a distintos lugares cargados de actividades (algunas con cargos).

