Ayer se concedió el premio Príncipe de Asturias de las Artes 2008 al Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela.
Pude ver la noticia en la televisión, y me sorprendió la cantidad de actividades llevadas a cabo por José Antonio Abreu, compositor y economista que fundó el Sistema hace 33 años.
So objetivo era el de proporcionar a los niños y jóvenes, especialmente a los más desfavorecidos socialmente, la posibilidad de formarse musicalmente. Y su proyecto ha servido de cantera de miles de niños, niñas, adolescentes y jóvenes venezolanos con enorme potencial artístico que han cumplido sus sueños y se han superado.
Esta combinación de “la máxima calidad artística con una profunda convicción ética aplicada a la mejora de la realidad social” ha sido lo que ha inclinado al jurado del Premio a galardonar al Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela.
Las cifras de este programa dan cuenta de su grandeza: ha participado 15.000 profesores de distintas nacionalidades que han impartido clases a más de 600.000 jóvenes y niños en Venezuela. Actualmente está integrado por 120 orquestas juveniles y 60 infantiles, así como por talleres para niños y jóvenes en los que aprenden a construir y reparar instrumentos musicales.