
Hoy quiero hablar un momento, sólo un ratito, de los grandes olvidados de nuestra era: los polvos de talco.
Quiero hablar de ellos porque en su día fueron elemento imprescindible en el cuidado de nuestros culitos, tanto, que muchos aún los recordamos que aquellas épocas en que los padres sujetaban con una mano los tobillos del bebé mientras con la otra hacían el gesto de agitar el tarro para que los polvos de talco salieran a propulsión directos a la zona perianal y a nuestras ingles.
Tan acostumbrado a ellos estaba yo (que he tenido dos hermanos menores), que siempre había pensado que al ser yo padre los utilizaría también. Sin embargo hace ya un tiempo que se dejaron de utilizar, básicamente porque eran perjudiciales para los niños.





Los casos de niños con dermatitis atópica aumentan, ahora las cifras nos muestran que uno de cada tres niños menores de 5 años sufre este problema, aunque seguramente las cifras serán más elevadas, ya que los datos que nos presenta la Sociedad Española de Alergología corresponden al año 2005.
Uno de los problemas más severos y difícil de evitar en niños con