Cuidados del recién nacido: cambiar el pañal

Cambiar los pañales al bebé recién nacido es una de nuestras primeras tareas como padres, una tarea que se alargará en el tiempo durante muchos meses. Y, aunque al final seamos expertos en esta maniobra, a fuerza de cambiar hasta diez pañales diarios, no vienen mal unos consejos sobre cómo cambiar el pañal al recién nacido, especialmente para eliminar los restos del meconio y cuidar el cordón umbilical.
Lo primero que hemos de tener en cuenta es que hemos de tener todo el material necesario para cambiar el pañal preparado y al alcance de la mano. Así no dejaremos desatendido al bebé en ningún momento.
¿Qué necesitamos para cambiar el pañal al bebé?
- Pañal nuevo
- Para limpiar la zona del pañal: agua tibia y algodón (para recién nacidos de piel sensible) o bien una manopla suave limpia o toallitas limpiadoras húmedas.
- Crema o pomada protectora para la piel del bebé. Existen muchas marcas, más suaves para prevenir y más concentradas para calmar las irritaciones y la dermatitis del pañal.
- Si no estamos en casa o no tenemos un lugar específico donde colocar al bebé, nos hará falta una tela o gasa de algodón amplia que hacen las veces de cambiador sobre cualquier superficie. En los hospitales suelen proporcionar gasas de celulosa. Existen cambiadores plegables que caben perfectamente en el bolso del bebé y que tienen al menos una parte impermeable.


Los casos de niños con dermatitis atópica aumentan, ahora las cifras nos muestran que uno de cada tres niños menores de 5 años sufre este problema, aunque seguramente las cifras serán más elevadas, ya que los datos que nos presenta la Sociedad Española de Alergología corresponden al año 2005.
Uno de los problemas más severos y difícil de evitar en niños con
La dermatitis del pañal es el término utilizado para referirse a la erupción o irritación que aparecen en el área de piel del bebé cubierta por el pañal. El primer síntoma de irritación suele ser el enrojecimiento o la aparición de pequeñas ampollas en la parte baja del abdomen, las nalgas, los genitales y la entrepierna del bebé, es decir, las superficies de piel que están en contacto directo con el pañal. Este tipo de erupción muy pocas veces es grave y suele disminuir al cabo de tres o cuatro días si se trata adecuadamente.
Son una respuesta inmune a ciertos elementos o alimentos nocivos para el organismo y cada vez son más y muy comunes en los niños. Suelen ser más propensos a las alergias que los mayores, ya que su sistema inmunológico no está aún del todo desarrollado.

