
La falta de sueño en los meses posteriores al parto puede ser debida a una depresión, según un estudio publicado en la revista “Sleep”. Esta fatiga suele ser atribuida a la falta de descanso por el nacimiento del bebé, ya que los tres meses posteriores al parto están caracterizados por el cambio contínuo en los parametros del sueño.
Sien embargo, no hay que descartar que pueda encubrir una depresión postparto: la depresión posparto podría agravar los trastornos del sueño de las mujeres que los padecían previamente y que, además, dichas disfunciones pueden ser, en sí mismas, un síntoma de depresión.
Los datos se extrajeron de una muestra de 2.830 mujeres, que dieron a luz entre septiembre de 2005 y septiembre de 2006 en el hospital Stavanger (Noruega). Todas respondieron a un cuestionario que les fue enviado a las siete semanas del alumbramiento. Entre ellas la incidencia de problemas del sueño fue del 57,7% y la de la depresión del 16,5%.








