
Que los padres somos el espejo en el que más les gusta mirarse a nuestros hijos es algo conocido. Ellos días a día nos sorprenden imitando nuestros gestos, nuestras palabras, nuestros comportamientos.
Por eso si los padres adoptamos un estilo de vida deportivo tenemos muchas posibilidades de que ellos hagan deporte y se beneficien de todo lo que la actividad física nos aporta.
¿Qué características debe reunir un padre “deportivo”? Pues no precisamente comprarles el traje de nuestro equipo de fútbol favorito nada más nacer, gritar desaforados en sus partidos o apuntarlos a la fuerza a las clases porque siempre soñamos que nosotros seríamos grandes tenistas.



Aunque en un principio somos reacios a la idea de que los niños se enganchen a los videojuegos, y hemos comentado muchas veces las desventajas que suponen desde el punto de vista del sedentarismo y el aumento de la obesidad en los niños, no todo tienen que ser contras a la hora de usar de éstas máquinas.



Ahora que llega el buen tiempo seguro que a muchas futuras mamás les apetece aún más hacerse unos largos en la piscina o en el mar para mantenerse en forma…
