El Síndic de Greuges (defensor del pueblo) de Barcelona ha denunciado una actuación que, en cierto modo, quizá se podría decir que es de una madre alienada. El tema es que tras su divorcio y la posesión de la custodia de su hijo, esta madre ha solicitado a la escuela a la que el niño acude que no entregue al padre, quien también tiene potestad del menor, los trabajos que realiza en el colegio. El alegato de la madre es ese, que es ella quien tiene la custodia.
El centro escolar ha seguido las indicaciones de esta madre y lo peor, es que la Consellería de Educación aconseja que en caso de desacuerdo de los progenitores, prevalezca la “opinión” de quien tiene la custodia.
Nos preguntamos ¿qué tiene de malo que un padre o una madre que no puede gozar del día a día de su hijo, quiera poseer alguno de los trabajos que hace en el cole?. Quizá alguien pueda contestarnos, pero de momento no podemos comprenderlo.

