
La separación de los padres supone un cambio trascendental en sus vidas, y habitualmente no suave sino traumático. Para los hijos que la sufren, los efectos negativos de la separación se multiplican, y la asimilación del proceso resultamás difícil para los pequeños. En Estados Unidos, 46 estados tienen programas de educación de padres relacionados con el divorcio.
Las clases de paternidad varían según los estados y los momentos, hay conferencias, grupos pequeños y un número creciente de clases a través de internet que pueden usarse para cumplir una orden del tribunal que lleve el divorcio.
La meta de la mayoría de estos cursos es ayudar a los padres a entender las emociones que acompañan al divorcio y hacerlos entender que aunque se acaba una pareja continúa su relación adulta como padres de los mismos hijos. Algo sin duda fundamental para afrontar el divorcio o la separación.
