El cuento de la gallina vieja
Antes las gallinas ponían huevos pero ahora, con la moderna ciencia, sus huevos parece que solo pueden salir si ellas reciben un monton de atenciones bastante dolorosas y molestas. Este es el resúmen brevísimo de este cuento en verso que me encanta.
“Picoteaba un día una gallina
entre unos desperdicios de cocina
cuando le sobrevino un deseo urgente
de alzar la vista al frente
y caminar con paso vacilante
(el cuello para atrás y para adelante)
hacia un montón de paja allí dispuesto.Cacarea, se sienta, se menea,
pica, repica, suplica, tuerce el gesto,
se levanta, se vuelve, cacarea,
puja, empuja, apretuja y pone un huevo.”
El cuento lo publicó hace casi diez años el pediatra y escritor Carlos Gónzalez. Este autor, especialista en lactancia materna y defensor de la filosofía de la crianza de apego en España, tiene un sentido del humor especial, directo. Me fascina y es esa una de las razones, sin duda, de su rotundo éxito editorial.
El cuento apareció en “En Red Dados”, el boletín de la Fundación Lacmat, una institución argentina que defiende la lactancia materna. Podemos leerlo completo en su página. Os aseguro que su moraleja vale la pena.
En Bebés y más | Carlos González, “Bésame mucho, como criar a tus hijos con amor”
Más información | Lacmat

Nada mas hermoso, mas lleno de posibilidades, que la imaginación. Crecer nos hace olvidarla, nos empeñamos en dejar de creer en ella, de usarla para crear cosas que ¿quien sabe? se pueden hacer realidad. Si los sueños no se cumplen, al menos, nos queda la felicidad que sentimos cuando los soñamos.
A veces es díficil encontrar las palabras. En realidad ¿hay palabras para explicar ese arrobamiento, esa dulzura infinita, esa magia del amor que sentimos cuando miramos a nuestro niño? ¿Puede él, tan chiquito, encontrar las palabras que expresen lo que siente por nosotros?

La muerte de un ser querido es un tema muy complicado de abordar en la infancia. Cuando un niño vive de cerca una muerte los adultos son quienes deben contenerlo y ayudarle a superar el trance para evitar que surjan posibles traumas.



