Curado por su hermano

Hace unos meses Lola nos relataba el nacimiento del pequeño Javier, que había llegado al mundo trayendo la esperanza de permitir curarse a su hermano enfermo. Y Andrés ha sido curado por su hermano. Se ha realizado con éxito el trasplante de las células del cordón umbilical de un hermano para salvar al otro. El milagro ha sucedido.
El trasplante había sido realizado el 23 de enero en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla, y ha permitido a Andrés curarse de su enfermedad, una beta talasemia mayor, la forma más grave de anemia genética. Andrés padecía una anomalía de los genes de la hemoglobina, encargada de transportar el oxígeno. Esta grave enfermedad le obligaba a recibir cada quince días transfusiones de sangre para mantenerse con vida.
El niño ya va solamente al hospital para visitas de rutina y ya no necesita las transfusiones sanguíneas que se le practicaban. Hoy se considera que está curado ya que hace al menos mes y medio que no ha vuelto a necesitar trasfusiones.





La cordocentesis o lo que es lo mismo, la funiculocentesis, es otra de las pruebas invasivas que se realizan en último lugar por su complejidad y riesgos, como la biopsia corial de la que hablamos anteriormente. Es la punción del cordón umbilical que une el feto con la madre para la obtención de muestra directa de sangre fetal para su análisis.




