
El ejercicio es muy recomendable en todas las etapas de la vida, y también durante el embarazo. Practicar ejercicio en el embarazo tiene grandes beneficios tanto para la madre como para el bebé, pues entre otras cosas mejora la salud cardíaca de los hijos.
Es conocida la relación entre el ejercicio materno y la prevención de la obesidad en el bebé y ahora conocemos que es muy saludable para el funcionamiento del corazón del pequeño desde que está dentro del útero materno.
Investigadores de la Universidad de Arkansas comprobaron que hacer ejercicio al menos media hora tres veces a la semana, tiene un impacto directo en la salud cardíaca del bebé en gestación. El ejercicio de la madre logra modelar el corazón del feto y transformarlo en un órgano más sano y resistente, un beneficio que además perdura más allá del nacimiento.







