Uno de cada 15.000 niños españoles sufre hemofilia, una enfermedad genética que se caracteriza por el sangrado espontáneo, aunque todo depende de la gravedad del caso. Algunos padres no saben que su hijo es hemofílico hasta que no sufre un pequeño accidente que muestra la dificultad de coagulación existente, la herida tarda mucho en dejar de sangrar.
Casi todos los casos de hemofilia tienen antecedentes familiares, por norma general están relacionados con el cromosoma X, aunque unos pocos casos son el resultado de una mutación genética. Este trastorno hereditario que afecta a los niños varones es consecuencia de la deficiente actividad que presentan determinadas proteínas del plasma sanguíneo, especialmente aquellas que intervienen en la coagulación de la sangre.

La genética es una gran aliada de la ciencia y de la salud, los grandes avances en este campo permiten que numerosas parejas que desean concebir un hijo puedan evitar la herencia genética que sufren o de la que son portadores y que pueden afectar a la vida del bebé. Existe un gran número de enfermedades genéticas, unas 10.000 son conocidas y afectan al 5 por ciento de la población. Para garantizar un desenlace óptimo de un futuro embarazo, el consejo genético es una de las mejores opciones.