En ocasiones, ¿se puede "empujar" a un niño?

Lo primero quiero aclarar lo de “empujar” que no me gustaría que hubiera malentendidos. Soy un gran defensor de la educación respetuosa, es decir, de que los adultos juguemos un papel complementario de facilitadores de experiencias y de control de riesgos de accidentes, pero no de instructores continuados. Que sea el propio niño quien vaya decidiendo su ritmo de aprendizaje y sus conquistas de desarrollo sin que los adultos se las anticipemos.
Pero pienso que hay momentos en los que debemos ayudarles a superar situaciones en las que se hayan bloqueado con un pequeño impulso (de ahí la expresión de “empujar” al niño). Os voy a poner un ejemplo que me pasó ayer en la playa.







He encontrado este listado de 20 consejos para educar mal a un hijo elaborado hace algunos meses por Alfonso Fouce, psicólogo infantil y Marc Giner, psicopedadgogo y logopeda, ambos con amplia experiencia en el tratamiento de los trastornos emocionales en los niños.

