
La revista “Archives of Disease in Childhood” publica un artículo interesantísimo del profesor Stewart Forsyth, pediatra escocés, que analiza a fondo la historia y el fracaso del Código de Sucedáneos de la Leche Materna.
La publicación del Código en 1981 se suponía que permitiría mejorar la alimentación de los niños y los bebés de todo el mundo, fomentando la lactancia materna y controlando las campañas abusivas o engañosas de los productores de leche artificial, que, en los años precedentes, había llegado a consegir que, en la mentalidad colectiva y las consultas médicas se impusiera como normal la leche artificial y se desconocieran las técnicas y ventajas del amamantamiento natural.
Desde entonces la aplicación de este Código que debía controlar los excesos de la publicidad directa e indirecta ha sido un fracaso y una continua fuente de conflictos, habiendo fallado en su objetivo de lograr que la leche artificial no compita con la mejor alimentación para bebés y niños.

