
Estos días me ha llamado la atención un nuevo modelo de carricoche para bebés. Se trata de Matrix light de Jané, un convertible que es a la vez capazo y portabebé, uniendo en la misma base sus dos funciones.
Para los primeros meses lo mejor para el bebé es el capazo, pues descansa la espalda en horizontal, pero a cabo de poco el bebé ya puede ir incorporado, por lo que la mayoría de padres optan por pasarlo al portabebés o “huevo”. Así que en vez de comprar las dos versiones para el carrito, con este modelo nos “ahorramos” un trasto.
En ese sentido parece una solución bastante práctica, y en especial me parece interesante para esos primeros meses en los que viajar en automóvil con el capazo no ofrece demasiada seguridad, pues cualquier golpe, al ir el bebé transversalmente y no en el sentido de la marcha, hace que el cuerpo y la cabeza del bebé sufran más que si van de frente en el otro sistema de retención.


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